sábado, 23 de marzo de 2013

LA ORACION QUE PROVOCAN AVIVAMIENTO


INTRODUCCIÓN
Una de las disciplinas espirituales que más se ha extendido es la oración. No importa el trasfondo religiosos que tenga una persona, la oración es la práctica que más van a tener en común. La oración, pues, es una práctica religiosa universal y frecuente,… y esto es así porque la oración es una tendencia natural, propia del ser humano[1]; porque fuimos creados para tener comunión con Dios. Incluso, hay una celebración del Día Mundial de Oración, que se realiza el 1 de marzo de cada año[2].
Pero, a pesar de la gran importancia que tiene la oración en la vida espiritual de una persona, ¿qué hace la diferencia entre la oración de un verdadero discípulo de Cristo, del resto de expresiones de oración de otras personas, que no han nacido de nuevo? ¿Podremos afirmar que todo discípulo de Cristo, tiene una vida de oración saludable?
Mi experiencia que dice que una de las áreas de mayor debilidad entre los cristianos es la oración; la razón es que no comprender bien qué es y cómo debe practicarse. Así, que les compartiré lo que es la oración; luego, daremos un vistazo al contexto de pasaje en estudio, para analizar brevemente, la oración apostólica como un marco bíblico para comprender la oración que trae avivamiento.

¿QUÉ ES ORACIÓN?
Es una pregunta no tan sencilla de contestar, porque hablar de la oración es como hablar de respirar, se puede definir con las mejores palabras, pero si una persona deja de respirar ha muerto. Por más que conceptualicemos la oración, pero si no la practicamos vamos a morir espiritualmente.
Así, que este es un intento por clarificar un concepto, que se debe llevar a la práctica. La oración es un diálogo con Dios. Es en dos vías: yo hablo, Él me escucha; yo escucho, Él me habla. También, podemos decir que “orar es cambiar, la oración es la avenida principal que Dios usa para transformarnos. Cuanto más cerca lleguemos del corazón de Dios tanto más comprenderemos nuestra necesidad y desearemos conformarnos a Cristo[3]”.
La oración es muy importante en nuestra vida espiritual. Déjeme darles cuatro razones para que usted aprende y practique la disciplina diaria de la oración:
La oración promueve nuestro crecimiento espiritual, y si se le añade el estudio bíblico, creceremos más.
La oración trae poder a nuestro trabajo para el Señor.
La oración ayuda a la conversión de otras personas.
La oración trae bendición a la iglesia[4].

CONTEXTO DEL HECHOS 4:23-31
En el libro de Hechos, hay registradas algunas oraciones, antes de nuestro pasaje, solo se encuentra la oración para la elección del sustituto de Judas (Hechos 1:24-25). Solo hay la mención de que oraban juntos (Hechos 2.1, 46-47). Es hasta el capítulo cuatro, donde parece una oración apostólica, la cual es la reacción de los discípulos a la situación que estaban viviendo.
Pero, ¿qué está pasando en la vida de la primera iglesia? ¿Cómo viven su nueva fe, en Cristo Jesús? ¿Qué los llevó a orar así? Hay que mencionar que ellos experimentaban su fe, en medio de sus quehaceres cotidianos. Es en esa cotidianidad, donde tuvieron la oportunidad de mostrar y testificar de la gracia de Dios, al pueblo. Observemos algunos de los momentos, previos al tiempo de oración de los apóstoles, descrita en los capítulos 3 y 4.
Juan y Pedro cura el cojo, en el pórtico de Salomón, provocando asombro entre la multitud reunida en el templo (Hechos 3:1-10).
Seguido, Pedro da su segundo mensaje, que es una apología del milagro y mensaje evangelístico, ante la multitud (Hechos 3:11-26).
Esto provoca la envidia de los líderes religiosos, y los mandan a encerrar y son presentados ante el concilio, donde al no encontrar razón alguna de condena son liberados, bajo amenaza de no seguir predicando de Cristo Jesús (Hechos 4:1-22).
Pero, el pueblo estaba glorificando a Dios, por lo que se había hecho (Hechos 4:21).
¿Qué hubieras hecho, ante la amenaza de los líderes religiosos y políticos? ¿Cuál sería tu respuesta, si fueras uno de estos discípulos? Las reacciones humanas habituales, pueden ser dos. Una es obedecer la orden judicial, y decir que es mejor hacerlo de otra manera; aquí entran los razonamientos humanos, en vez de oír a Dios. La otra posibilidad es dejarse llevar por el temor y no volverlo a intentar porque lleva mucha oposición. Aquí se está oyendo al miedo, en vez de oír a Dios.
¿Cuál debe ser nuestra reacción ante circunstancias fuera de nuestro control? La oración que este grupo de discípulos hizo, nos darán algunas de las características que debe tener una oración dirigida a Dios, para que Él intervenga.

CARACTERÍSTICAS DE LA ORACIÓN DE LOS APÓSTOLES
¿Qué hicieron estos discípulos? Buscaron el consejo del Señor en oración. La oración los unión e hizo que sus deseos más profundos se alinearan a la voluntad de Dios. El contenido, o sea lo que oramos, de nuestras oraciones muestran la compresión bíblico-teológica que tenemos de quién es Dios y cómo Él interviene en nuestra realidad.
Los apóstoles habían demostrado osadía, ante del tribunal; ahora estaban mostrando su osadía en oración, delante del juez del universo. Aquí notamos una clara comprensión de la naturaleza y obra de Dios; y lo que aprendemos de esta oración, nos puede ayudar a orar para ver un avivamiento en nuestras vidas, familias, congregación y en la ciudad.

Apelaron al Soberano: La palabra griega es despotes (δεσπότης, G1203), uno que tiene posesión absoluta y poder sin control alguno[5]; término utilizado para los propietarios de esclavos y para gobernantes que ostentaban poder incuestionable[6]. Los discípulos sabía ante quién apelaban: el Dios Soberano, Señor absoluto y Dueño de todo.
Cuando oramos, lo debemos hacer con el claro entendimiento y convicción, que estamos delante del Soberano de toda la tierra, y que nuestra actitud debe ser de humillación y reverencia. Pero, a la vez, nos acercamos a nuestro Señor y Padre, por lo cual debemos acercarnos con un corazón llevo de amor y deseos de estar con Él.

Apelaron a la soberanía de Dios: Antes de hacer alguna petición, llenaron sus mentes con pensamientos sobre la soberanía de Dios.
Él es el Dios de la creación, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay.
Él es el Dios de la revelación, que por medio del Espíritu Santo, habló a través de la boca del rey David: que por boca de David tu siervo dijiste. El texto orado, por los discípulos, es el Salmo 2 ya reconocido salmo mesiánico, que predice la oposición del mundo ante la llegada del legítimo Rey soberano, Cristo; y cómo se van a sublevar , a rebelarse y conspirar contra el Ungido del Señor.
Él es el Dios de la historia, que ha logrado que hasta sus enemigos (Herodes y Pilatos, los gentiles y los judíos) hagan cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
Así era, entonces, cómo concebía la iglesia primitiva a Dios, el Dios de la creación, de la revelación y de la historia, cuyas acciones características se sintetizan en los tres claves: crear (v.24), decir o hablar (v.25) y determinar o decidir (v.28)[7].
Una correcta idea de Dios, por puede ayudar a orar al Dios que ha creado todo, y por lo tanto, soy una de sus creaciones; que este Dios ha hablado, y por lo tanto, debo oírlo; que este Dios ha decidido ejecutar su plan eterno, y soy parte de él.

Ahora, hacen sus peticiones: Con la visión clara acerca de Dios, humillándose ante él, ya están listos para orar. Hay tres peticiones que hacen, las cuales tiene que ver con la situación particular que están viviendo.
Señor, mira sus amenazas. No pidieron que fueran librados de las amenazas, ni que sus enemigos fueran eliminado. Solo piden que Dios tome encuentra las amenazas, que las tuviera presente.
Concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra. Ahora, piden, como esclavos (en griero doulos) de Dios, proclamar la palabra sin miedo ni temor a nadie. En otras palabras, estaban pidiendo el valor suficiente para enfrentarse al concilio, que los había amenazado, predicando de Cristo.
Extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. También, piden que Dios extienda su mano para hacer milagros de misericordia, y no milagros de venganza o destrucción, como bajar fuego del cielo[8]. Los próximos episodios son la respuesta a lo que pidieron aquí, y el avivamiento llegó a Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra (Hechos 1.8).

CONCLUSIÓN
¿Cuál fue la respuesta de Dios, a la oración unida y sincera de estos discípulos? El texto hace referencia a tres manifestaciones:
El lugar en que estaban congregados tembló.
Todos fueron llenos del Espíritu Santo.
Hablaban con denuedo la palabra de Dios.  
Una forma de llamar a este respuesta divina es avivamiento. Sus vidas fueron sacudidas por la presencia de Dios, fueron llenos del Espíritu Santo y fueron a hacer la obra de Dios, predicando la palabra.
Esta oración es no apta para personas que están cómodas con sus vidas y sus planes; es no apta, para personas que no están dispuestas a rendirse a Dios y ser llenos por el Espíritu Santo; es no apta, para personas que solo son oidores olvidadizos y no desean hablar con insistencia, la palabra de Dios. ¿Quieres un avivamiento en tu vida, tu familia, en la iglesia y a nuestro alrededor? Hay que estar dispuesto a encontrarnos cara a cara con Dios, y que Él nos transforme. SDG

Lic. Maynor Agüero Obregón, es pastor-maestro en la iglesia Ministerios Centro Cristiana de Cartago, y Director General del Centro Educativo Semillas, una institución de educación preescolar, primaria y secundaria, con principios bíblicos.



[1] Deiros, Pablo (2007). La oración de poder. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Certeza Argentina, pág. 15.
[2] Para más información, puede visitar el sitio http://www.diamundialdeoracion.com.py/
[3] Foster, Richard (2009). Celebración de la disciplina: hacia una vida espiritual más profunda. Buenos Aires: Editorial Peniel, pág. 51.
[4] Torrey, R.A. (2006).Cómo orar. Buenos Aires: Editorial Peniel, pág. 27-33.
[5] “Soberano”. Diccionario VINE de palabras del A.T. y N.T.
[6] Stott, J. (2010). El mensaje de Hechos. 1a edición, Buenos Aires: Certeza Unida, pág. 111.
[7] Ídem, pág. 111.
[8] Ídem, pág. 112.

1 comentario:

  1. https://platinumpeachpress.com/biografia-de-saulo-de-tarso/
    Saúl nació más o menos al mismo tiempo que nuestro Señor. Su nombre de circuncisión era Saulo, y probablemente el nombre que Pablo también le fue dado en la infancia “para uso en el mundo gentil”, ya que “Saulo” sería su nombre de casa en hebreo.

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